Reconstrucción de mama o reconstrucción mamaria. La mama femenina ha sido siempre símbolo de la feminidad, de la fertilidad, del amor materno y de la sexualidad, y su pérdida tras el cáncer ocasiona trastornos psicológicos, emocionales y sociales.
La reconstrucción de mama o reconstrucción de pecho debe considerarse una parte esencial e integral del tratamiento del cáncer de mama, pues se ha demostrado que no sólo consigue restaurar la imagen corporal, sino que mejora la autoestima y la calidad de vida de las pacientes.
Estaremos encantados de atenderle en cualquiera de nuestras clínicas de estética ubicadas en Jaén y Linares.
La rec
onstrucción de mama o reconstrucción de pecho es uno de los aspectos fundamentales de la cirugía plástica actual. Hoy en día, no se entiende un tratamiento del cáncer de mama sin una reconstrucción mamaria posterior.
Actualmente, el tratamiento del cáncer de mama se enfoca de forma multidisciplinar, es decir, incluyéndose a ginecólogos y/o cirujanos generales, radiólogos, oncólogos, radioterapeutas, cirujanos plásticos, rehabilitadores, etc. El Dr. Navarro tiene gran experiencia en cirugía oncológica y reconstructiva de mama, pues trabaja integrado en la Unidad de Patología Mamaria del Complejo Hospitalario de Jaén, Unidad andaluza acreditada por su trayectoria por la Sociedad Española de Senología y Patología Mamaria (SESPM).
La finalidad de la reconstrucción mamaria es recrear una mama de aspecto natural, incluyendo la areola y el pezón, restaurando así la imagen corporal y eliminando a su vez la necesidad de llevar prótesis externa de relleno.
Además de una mejoría estética, se logra optimizar el estatus psicológico de la paciente y su calidad de vida aumentando la confianza en sí misma lo que se verá reflejado a nivel emocional, social y en la vida íntima de pareja.
La reconstrucción de mama o reconstrucción del pecho se puede realizar de una forma diferida, independiente del acto de la mastectomía (reconstrucción diferida) o en el mismo acto quirúrgico de la mastectomía (inmediata). La reconstrucción de mama o reconstrucción mamaria inmediata es la opción más deseable en casi todos los casos, pues tiene la ventaja de evitar el impacto psicológico que sufre la mujer al pasar por una extirpación de su mama, así como de una reducción en el número de intervenciones quirúrgicas. No obstante, en caso de haber sufrido una mastectomía o tener secuelas de cirugía conservadora, la mama podrá ser reconstruida o mejorada en caso de requerirlo.
MÉTODOS
El Dr. Navarro, tras evaluar el estado general la paciente, la situación oncológica de su enfermedad (grado, extensión…), y otros muchos factores, le informará de las opciones más apropiadas para su edad, salud, características físicas y anatómicas, expectativas de futuro, que pueden comprender una o más de estas opciones:
CIRUGÍA ONCOPLÁSTICA
La cirugía oncoplástica comprende una serie de procedimientos quirúrgicos para mejorar la calidad estética de la mama conservada y disminuir la incidencia de la Mastectomía. Son técnicas innovadoras personalizadas para cada paciente, que se realizan como alternativa a la mastectomía y que son un avance sobre la cirugía conservadora tradicional (tumorectomía, cuadrantectomía), pero manteniendo el control oncológico de la enfermedad.
Esta cirugía, al igual que la mayoría de las otras opciones reconstructivas mamarias, el Dr. Navarro la acompaña de un proceso de simetrización de la otra mama en la mismo acto quirúrgico para conseguir un resultado óptimo final: ambos pechos con una forma y volumen similares.
RECONSTRUCCIÓN CON IMPLANTES MAMARIOS
RECONSTRUCCIÓN CON TEJIDO PROPIO (AUTÓLOGO)
Utilizando tejido del propio organismo (piel, grasa y músculo), podemos conseguir volumen, forma y consistencia similares al tejido mamario normal.
Existen multitud de opciones, aunque las más empleadas son la pared abdominal (colgajos TRAM) y el colgajo músculo-cutáneo de dorsal ancho (músculo situado en la espalda).
En función del volumen obtenido puede ser preciso o no emplear, además, una prótesis mamaria (técnica mixta).
RECONSTRUCCIÓN CON INJERTOS DE GRASA (LIPOFILLING)
La grasa es un gran avance en la reconstrucción de mama. Esta técnica permite una reconstrucción de defectos parciales con gran calidad. Mediante la inyección de grasa conseguimos un resultado muy natural en forma y tacto. Permite expandir la piel de forma programa evitándose cirugías más complicadas y con mayor morbilidad.
Además su gran ventaja es que se consigue recuperar la calidad de la piel de la mama en caso de haberse requerido radioterapia en el tratamiento del cáncer de mama. Actualmente es el tratamiento óptimo para aquellos casos de radiodermitis, contracturas capsulares repetidas, cicatrices anómalas…
RECONSTRUCCIÓN DE LA AREOLA Y PEZÓN
Mediante anestesia local, es posible la reconstrucción de la areola y del pezón, que finalizaría la reconstrucción mamaria. El pezón se reconstruye habitualmente mediante un colgajo de piel mamaria, mientras que la areola puede ser tatuada o creada mediante un injerto de piel de la zona inguinal, que aporta la coloración más parecida.
RESULTADOS
El resultado obtenido tras una reconstrucción mamaria es muy duradero y permite hacer una vida absolutamente normal.
La reconstrucción mamaria supone una mejoría de imagen absoluta, proporcionando además un equilibrio psicológico y aumento de autoestima al verse el cuerpo completo. Esto conlleva una vida tanto social como sexual más plena.
Depende del procedimiento, los procesos más cortos pueden durar de 45 minutos a 1,5 horas, y los más largos de 2,5 a 9 horas.
Generalmente de forma aislada es mediante anestesia general. La anestesia local está reservada para retoques mínimos o reconstrucción de la areola y/o pezón.
No, las molestias son moderadas, pero son aliviadas mediante analgésicos y antiinflamatorios.
Los resultados definitivos podrán apreciarse a partir del 3º-6º mes post cirugía.
Sí, y requerirá una estancia hospitalaria entre 1-2 días al menos..
Anestesia: General.
Duración del Procedimiento: Depende del procedimiento. Expansor o Prótesis: 1 a 2 horas; Dorsal ancho y TRAM: 3 a 4 horas.
Ingreso: 24 – 48 horas.
Dolor: Moderado, pero controlable mediante medicación.
Signos y síntomas: Cardenales en las zonas intervenidas durante 3 semanas; hinchazón hasta las 6 semanas.
Resultado final: A partir del 3º mes.
Duración del resultado: Permanente.